Hablemos de Residuos El desafío de convertir la basura en recurso.
- Sergio Schmidt Berguecio

- 11 may
- 3 min de lectura

8 de julio de 2025
En Chile, la gestión de residuos está en el centro del debate ambiental, económico y social. Lo que históricamente hemos llamado "basura" hoy es visto, cada vez más, como un recurso desaprovechado.
¿Qué es un residuo?
Un residuo es todo objeto o sustancia que su generador desecha o tiene la obligación de desechar, de acuerdo con la normativa vigente. Los residuos se clasifican por su origen (industriales, municipales, hospitalarios, agrícolas, etc.), su estado (sólido, líquido o gaseoso) y su riesgo (peligroso o no peligroso).
El foco hoy está en los Residuos Sólidos Municipales (RSM), aquellos generados en nuestros hogares, comercios, escuelas, ferias libres y oficinas.
Según la Subsecretaría de Desarrollo Regional en 2024, la composición promedio de los RSM en Chile es:
48,1 % materia orgánica
14,3 % plástico
11,8 % papel/cartón
6,9 % vidrio
3,1 % metales
5 % textiles y residuos voluminosos
Este perfil revela una gran oportunidad para compostar y valorizar materiales reciclables.
El problema: una gestión aún lineal y contaminante
A pesar de avances en legislación y conciencia, el país aún presenta cifras preocupantes:
En 2021, solo en la Región Metropolitana, se generaron más de 3,7 millones de toneladas de RSM, y el 96 % fue a rellenos sanitarios.
Menos del 3 % de los residuos domiciliarios se recicla.
Persisten más de 80 microbasurales identificados solo en Santiago.
Los rellenos sanitarios emiten metano, un gas con un impacto 80 veces mayor que el CO₂ en el corto plazo.
Además, la obsolescencia programada, el sobreempaque no reciclable y la falta de información ambiental en los productos dificultan al consumidor tomar decisiones responsables.
Avances legislativos: un cambio de paradigma en curso
Chile está avanzando hacia un modelo más sostenible con una serie de políticas públicas, tales como:
Ley REP (N.º 20.920): Establece la responsabilidad extendida del productor. Desde enero de 2025 será obligatorio el sistema SISREP para la trazabilidad de residuos de envases, neumáticos, aceites, pilas y electrónicos.
Resolución N.º 1391/2024: Establece nuevas metas de reciclaje y contenido reciclado en envases plásticos no retornables, a saber: Oct. 2025, mínimo 40 % de material reciclado; Dic. 2026, valorización del 30 %; Dic. 2027, 50 % de valorización total (mínimo 35 % por material)
Estrategia Nacional de Residuos Orgánicos (ENRO): Busca valorizar el 66 % de los residuos orgánicos generados en el país al 2040. Se promueve el compostaje domiciliario, comunal e institucional.
Estos marcos están acompañados de multas de hasta $7.000 millones para empresas que no cumplan las metas de gestión.
¿Y la solución? Economía circular y corresponsabilidad
Chile necesita transitar desde una economía lineal (extraer, producir, desechar) hacia una economía circular, donde los residuos se conviertan en insumos para nuevos procesos.
Para lograrlo, se deben aplicar estrategias como:
Eco-diseño: Pensar productos desde su origen para que sean duraderos, reparables y reciclables.
Regla de las 3R: Reducir, Reutilizar, Reciclar.
Valorización energética y compostaje como vías complementarias.
Participación ciudadana en los instrumentos de planificación local (PLADECO, Planes Reguladores).
Reconocimiento a los recicladores de base, quienes ahora son actores clave bajo la Ley REP y deben ser integrados formalmente al sistema con condiciones laborales dignas.
5. Conclusión
Chile está avanzando, pero el camino no está libre de desafíos. Para enfrentar la crisis ambiental, es fundamental consolidar un modelo de gestión de residuos moderno, transparente y con participación activa de todos los actores.
Estado: debe regular, fiscalizar y educar.
Empresas: deben repensar sus modelos de producción.
Ciudadanía: debe informarse, exigir y actuar con responsabilidad.
Lo que hoy llamamos basura, mañana puede ser materia prima. ¿Estamos listos para cambiar el paradigma?




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